08 de noviembre de 2025 | Redacción Nacional – Santo Domingo

La República Dominicana vive un momento clave en su desarrollo económico y turístico, conforme cifras recientes muestran nuevos récords de afluencia de visitantes y refuerzos en infraestructuras de desarrollo.
Según datos oficiales, el país ha superado los 6 millones de turistas internacionales entre enero y mediados de 2025, cifra que representa un aumento significativo respecto a años anteriores y refuerza al país como un destino líder en el Caribe.
Este flujo turístico ha generado un impulso en sectores diversos como el alojamiento, la gastronomía, transporte y comercio minorista en zonas costeras y urbanas.
Por otro lado, el gobierno nacional ha anunciado una ambiciosa iniciativa para desarrollar un nuevo destino turístico en la zona suroeste del país (región de Cabo Rojo-Pedernales), que integrará grandes complejos hoteleros, desarrollos residenciales y mejoras de acceso vial, con el objetivo de expandir la oferta más allá de los polos tradicionales del este.
¿Qué impacto tiene esto para el país?
- El mayor flujo de turismo se traduce en ingresos en divisas, creación de empleo local y dinamización de regiones que históricamente recibían menor inversión.
- La diversificación del turismo hacia la zona suroeste busca reducir la congestión del tradicional corredor Punta Cana-Bávaro y generar un desarrollo más equilibrado territorialmente.
- El crecimiento exige también inversiones en infraestructuras viales, servicios públicos y capacitación laboral para mantener la calidad de la experiencia turística.
Desafíos a considerar.
Aunque la tendencia es positiva, analistas advierten que este auge debe acompañarse de políticas sostenibles:
- Mantener estándares de infraestructura turística y servicios para evitar deterioro de la reputación del país como destino.
- Garantizar que las comunidades locales participen de los beneficios y que el desarrollo no agrave desigualdades regionales o daños al medio ambiente.
- Preparar al sector para posibles contingencias externas (como crisis globales, pandemias o fenómenos naturales) que pueden afectar el flujo turístico.
¿Qué sigue?
En los próximos meses, se espera que el gobierno dé a conocer los contratos con cadenas hoteleras internacionales para los proyectos del suroeste, y que se publiquen estimaciones oficiales del impacto económico que este nuevo destino generará. Asimismo, los organismos de turismo internacional vigilarán el desempeño del país para mantener su liderazgo regional.

