Una encuesta reciente en Estados Unidos indica que solo un tercio de la población apoya la intervención militar

En un hecho internacional que ha generado debate global, las fuerzas de Estados Unidos capturaron al presidente Nicolás Maduro durante una operación militar en Caracas, lo que ha provocado confusión sobre el futuro del país sudamericano. El propio presidente estadounidense ha declarado que EE. UU. está “en control” de Venezuela y podría gobernarlo durante un periodo incierto mientras se planifica una transición, lo que ha generado reacciones encontradas incluso dentro del propio gobierno estadounidense.
Una encuesta reciente en Estados Unidos indica que solo un tercio de la población apoya la intervención militar, con un fuerte respaldo entre votantes republicanos y escaso apoyo entre demócratas e independientes. Muchos estadounidenses expresan su preocupación por una posible implicación a largo plazo en Venezuela y el costo humano y económico que podría conllevar.
🇩🇰 Tensiones entre EE. UU. y países de la OTAN
La operación en Venezuela ha exacerbado tensiones internacionales, al punto de que la primera ministra de Dinamarca advirtió que un intento de Estados Unidos por tomar control de Groenlandia pondría en riesgo la supervivencia de la OTAN, la alianza militar que ha mantenido la estabilidad en la región euroatlántica desde la Segunda Guerra Mundial. Líderes daneses califican cualquier intento de anexión o control territorial como una violación grave de los principios de la alianza.
🇮🇱 Incremento del Conflicto en Oriente Medio
En el Líbano, las fuerzas israelíes lanzaron ataques aéreos contra objetivos vinculados a Hezbollah y Hamas, provocando el desplazamiento de familias civiles y ampliando las tensiones en la región. Las autoridades sanitarias libanesas confirmaron heridos como resultado de las acciones, mientras las familias afectadas buscan refugio ante la escalada de violencia.
🇷🇺 Continúa la Guerra en Ucrania
En el este de Europa, Rusia intensificó sus ataques con misiles contra la ciudad de Járkov en Ucrania, dañando infraestructura clave de energía y afectando la vida cotidiana de la población civil. Las autoridades ucranianas denunciaron que estos ataques buscan debilitar la resiliencia de la población durante el invierno.

