Fecha: 9 de noviembre de 2025
Lugar: Kiev, Ucrania

Durante la madrugada de este domingo, Rusia llevó a cabo una serie de ataques con misiles y drones contra instalaciones de la industria militar en varias regiones de Ucrania, intensificando la ofensiva en medio de un conflicto que sigue sin señales de tregua.
Según informó el Ministerio de Defensa ruso, los bombardeos tenían como objetivo “infraestructuras vinculadas a la producción y reparación de armamento” utilizadas por las fuerzas ucranianas. Los ataques alcanzaron plantas industriales en las ciudades de Dnipró, Járkov y Leópolis, donde se registraron potentes explosiones y daños significativos.
Por su parte, las autoridades ucranianas confirmaron los impactos y señalaron que al menos cinco personas resultaron heridas, mientras equipos de emergencia trabajaban en la extinción de incendios y en la evaluación de los daños materiales. “Nuestros sistemas antiaéreos interceptaron la mayoría de los drones, pero algunos misiles lograron impactar en objetivos industriales”, declaró el portavoz de la Fuerza Aérea de Ucrania, Yurii Ihnat.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó los ataques, calificándolos como “otro acto de terrorismo contra la infraestructura defensiva del país”, y pidió a los aliados occidentales mayor apoyo en sistemas de defensa aérea.
Analistas internacionales interpretan estos bombardeos como parte de una nueva fase del conflicto, donde Moscú busca debilitar la capacidad de producción militar de Ucrania antes del invierno, mientras Kiev intenta reforzar sus alianzas estratégicas con Europa y Estados Unidos.
Hasta el momento, el Kremlin no ha ofrecido detalles sobre los resultados operativos de la ofensiva, aunque aseguró que “todos los objetivos planificados fueron alcanzados con éxito”.
El conflicto entre Rusia y Ucrania, que supera ya los tres años, sigue generando tensión internacional y un creciente costo humano y económico para ambas naciones.

